Inmaculada Concepción

La Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María. Patrona y Reina de la Orden Franciscana. Festividad: 8 de Diciembre.

El misterio de gracia que Dios quiso realizar en María, destinándola desde la eternidad a ser Madre de su Hijo, aparece desde las primeras páginas de la Sagrada Escritura, preparación y anuncio de Jesús, y por lo mismo también de María como suprema victoria del amor divino sobre la ruina de la creación, perpetrada por el primer hombre y la primera mujer en el abuso egoísta de su libertad por la desobediencia.

Mientras castiga a Adán al cansancio sobre la tierra rebelde y a Eva al parto con dolor, acrecentado por la invasión de la concupiscencia, Dios anuncia una “semilla” victoriosa sobre Satanás, una Mujer, madre de vida, una enemistad radical y continua que culminará con el triunfo de la estirpe de la nueva Mujer.

La Concepción Inmaculada es el don más delicado y poderoso de Jesús a su Madre. A ella Jesús le quiso aplicar los méritos de su muerte en forma totalmente especial, de modo que María es la única criatura que nunca, ni siquiera por un instante, estuvo sometida a Satanás. En esta prerrogativa la “enemistad” puesta por Dios entre la semilla de la serpiente y la semilla de la mujer es verdaderamente total. Desde la eternidad María es prevista y querida por la Trinidad Santísima, junto con la encarnación del Verbo en la plenitud de los tiempos. Dios pudo finalmente saludarla por medio de su arcángel Gabriel : “Ave María, llena de gracia”, criatura totalmente cubierta por la gracia divina.

La Inmaculada Concepción de María Virgen es fiesta particularmente cara a todo franciscano, que hoy honra a la Virgen como Patrona de la Orden Franciscana. La devoción a la Inmaculada es tradición de la Orden Franciscana. San Francisco de Asís inicia una nueva y humana devoción a la Virgen. Los doctores y teólogos franciscanos se distinguieron siempre en la defensa de la prerrogativa de la Concepción Inmaculada de la Virgen Madre de Jesús.

El Beato Juan Duns Escoto, Doctor Sutil es también llamado Doctor Mariano precisamente por su particular empeño y la profundidad con que defendió este privilegio. María, por los méritos de su divino Hijo, fue preservada del pecado original en vista de la altísima y singular función de Madre de Jesús y por esto es la criatura toda hermosa y sumamente adornada por Dios con toda gracia.

El dogma de la Inmaculada Concepción de María fue proclamado por Pío IX en 1854. Pero la historia de la devoción a María Inmaculada precede en siglos a la proclamación del dogma, que no introdujo una novedad sino que simplemente coronó una larguísima tradición. En 1858 María se apareció 18 veces a Santa Bernardita Soubirous en Lourdes; y confirmó solemnemente el dogma con las palabras : “Yo soy la Inmaculada Concepción !”.

“Una gran señal apareció en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna bajo sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Está encinta y grita al sufrir los dolores del parto y los tormentos de dar a luz. Apareció entonces otra señal en el cielo: Un gran dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas. La cola arrastró una tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó a la tierra. El dragón se puso delante la mujer, que iba a dar a luz, para devorar a su hijo en cuanto naciera. Y dio a luz un hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro. Pero su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono. Entonces la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios, para que allí la alimenten durante mil doscientos sesenta días. Y se entabló un gran combate en el cielo: Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón. También lucharon el dragón y sus ángeles, pero no prevalecieron, ni hubo ya para ellos un lugar en el cielo. Fue arrojado aquel dragón, la serpiente antigua, llamado Diablo y Satanás, que seduce a todo el universo. Fue arrojado a la tierra y también fueron arrojados sus ángeles con él. Entonces oí en el cielo una fuerte voz que decía: Ahora ha llegado la salvación, la fuerza, el reino de nuestro Dios, y el poder de su Cristo, pues ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche. Ellos lo vencieron por la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio que dieron, pero no amaron su propia vida más que la muerte.
Por eso, alegraos, cielos, y cuantos en ellos habitáis. ¡Ay de la tierra y del mar! pues ha descendido hasta vosotros el Diablo, con gran ira, al saber que le queda poco tiempo. Cuando el dragón vio que había sido arrojado a la tierra,
persiguió a la mujer que había dado a luz al varón. Pero le fueron dadas a la mujer las dos alas del águila grande para que volara al desierto, a su lugar, donde es alimentada durante un tiempo, dos tiempos y medio tiempo, lejos de la serpiente. Entonces la serpiente arrojó de su boca como un río de agua tras la mujer, para arrastrarla con la corriente. Pero la tierra ayudó a la mujer: abrió la tierra su boca y absorbió el río que había echado el dragón de su boca.
El dragón se enfureció contra la mujer y se marchó a hacer la guerra al resto de su descendencia, aquellos que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús”.                                              Apocalipsis 13

 “Oración de San Bernardo“. Acordaos

Novena a La Inmaculada

La Asunción de la Santísima Virgen María

El Papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma el 1 de noviembre de 1950. La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida. Es la celebración de su grandeza, de todos sus privilegios y virtudes, que también se celebran por separado en otras fechas. Este día tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre, María. ¡Qué bien supo Ella corresponder a éstas! Por eso, por su vivencia de las virtudes, Ella alcanzó la gloria de Dios: se coronó por estas virtudes. María es una obra maravillosa de Dios: mujer sencilla y humilde, concebida sin pecado original y, por tanto, criatura purísima. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado de Dios. En la Tierra todos queremos llegar a Dios y por este fin trabajamos todos los días, ya que ésa es nuestra esperanza. María ya lo ha alcanzado. Lo que ella ya posee nos anima a nosotros a alcanzarlo también.

María tuvo una enorme confianza en Dios, su corazón lo tenía lleno de Dios. Vivió con una inmensa paz porque vivía en Dios, porque cumplió a la perfección con la voluntad de Dios durante toda su vida. Y esto es lo que la llevó a gozar en la gloria de Dios. Desde su Asunción al Cielo, Ella es nuestra Madre del Cielo. El misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos invita a hacer una pausa en la agitada vida que llevamos para reflexionar sobre el sentido de nuestra vida aquí en la tierra, sobre nuestro fin último: la Vida Eterna, junto con la Santísima Trinidad, la Santísima Virgen María y los Ángeles y Santos del Cielo. El saber que María ya está en el Cielo gloriosa en cuerpo y alma, como se nos ha prometido a aquéllos que hagamos la Voluntad de Dios, nos renueva la esperanza en nuestra futura inmortalidad y felicidad perfecta para siempre.

Consagrarse a la Inmaculada

Consagrarse a la Inmaculada es entregarle toda nuestra vida, pasado, presente y futuro, nuestra alma y nuestro cuerpo, nuestro tiempo y nuestras capacidades, es volverse “loco” por pertenecerle a Ella, es aceptar el reto de hacer algo que por nosotros mismos no podemos, es confiar ciegamente en Ella, es dejarse habitar por Ella, es saber que es el mejor y más seguro camino para pertenecerle a Jesucristo y por Él a Dios Padre en el Espíritu Santo, es vivir con la alegría de tener una Madre que te cuida en medio de todas las dificultades, es dejarlo todo en sus manos, es ofrecerse a trabajar sin límites por la propia conversión y por la conversión de todos, especialmente la de los que están más alejados de la Iglesia, es querer sufrir y amar como eres amado, es ofrecerlo todo a Aquella por la que te ha llegado la Gracia y la Bendición, a Aquella por la que te llegan todas las gracias, es restituirle a Dios todo lo que te da por medio de la que todo te llega, es…

-Consagración
A LA INMACULADA
Con introducción y los 13 días de preparación
Según el método de San Maximiliano Kolbe
Padre Karl;  pdf

1. Canto del Veni Creator
2. Canto del Ave Maris Stella u otro cántico mariano
3. Alocución del sacerdote
4. Renovación de las promesas del bautismo (facultativo):
Sacerdote: El día de nuestro bautismo renunciamos a Satanás, a sus pompas y a sus obras. Asimismo prometimos servir fielmente a Dios en el seno de la Iglesia Católica. Renonvemos hoy las promesas de nuestro bautismo. Por ello os pregunto:
¿Renunciáis a Satanás? – ¡Renunciamos!
¿Y a todas sus pompas? – ¡Renunciamos!
¿Y a todas sus obras? – ¡Renunciamos!
¿Creéis en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? – ¡Creemos!
¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació y padeció? – ¡Creemos!
¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida perdurable? – ¡Creemos!
Ahora oremos como Dios mismo nos enseñó: Padre nuestro…

5. Bendición e imposición de la Medalla Milagrosa (tomado del Rituale Romanum):
V. Adjutorium nostrum in nomine Domini.
R. Qui fecit cœlum et terram.
V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.
V. Oremus. Omnipotens et misericors Deus, qui per multiplices immaculatæMariæ Virginis apparitiones in terris mirabilia jugi ter pro animarum salute operati dignatus es: super hoc numisma tis signum, tuam benedictionem benignus infunde; ut pie hoc recolentes ac devote gestantes et illius patrocinium sentiant et tuam misericordiam consequantur. Per Christum Dominum nostrum.
R. Amen.

El sacerdote asperja las medallas con agua bendita y procede a la imposición:

V. Accipe sanctum numisma, gesta fideliter, et digna veneratione prosequere: ut piissima et immaculata cælorum Domina te protegat atque defendat : et pietatis suæ prodigia renovans, quæ a Deo supplicitir postulaveris, tibi misericorditer impetret, ut vivens et moriens in materno ejus amplexu feliciter requiescas. R. Amen.

Después de la imposición, el sacerdote dice:

V. Kyrie eleison. R. Christe eleison. Kyrie eleison. V. Pater noster …(en secreto hasta…) Et ne nos inducas in tentationem.
R. Sed libera nos a malo.
V. Regina sine labe originali concepta.
R. Ora pro nobis.
V. Domine exaudi orationem meam.
R. Et clamor meus ad te veniat.
V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.
V. Oremus. Domine Jesu Christe, qui beatissimam Virginem Mariam matrem tuam ab origine immaculatam innumeris miraculis clarescere voluisti: concede: ut ejusdem patrocinium semper implorantes, gaudia consequamur aeterna: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum.
R. Amen.

6. Acto de consagración de la MI
¡Oh Inmaculada, reina del cielo y de la tierra, refugio de los pecadores y madre nuestra amantísima, a quien Dios ha querido confiar todo el orden de su misericordia! Yo, N.N., indigno pecador, me postro a vuestros pies y os suplico encarecidamente os dignéis tomarme por completo y totalmente como vuestro bien y vuestra propiedad; haced de mí lo que os plazca, de todas las facultades de mi alma y de mi cuerpo, de toda mi vida, de mi muerte y de mi eternidad. Disponed totalmente de mí mismo, como os plazca, para que se lleve a cabo lo que se dice de vos: “Ella aplastará la cabeza de la serpiente” y también: “Vos sola habéis destruido todas las herejías del mundo entero”. Que en vuestras manos inmaculadas y llenas de misericordia sea yo un instrumento que sirva para implantar y aumentar lo más posible vuestra gloria en tantas almas descarriadas y tibias. De este modo se extenderá cada vez más el reino dulcísimo del santísimo Corazón de Jesús; pues, allí donde vos entráis, obtenéis la gracia de la conversión y de la santificación, ya que todas las gracias del Sacratísimo Corazón de Jesús provienen de vuestras manos. Concédeme alabaros, Virgen Sagrada. Dadme poder contra vuestros enemigos.

7. Rezo de la oración jaculatoria de la MI: “Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos y por todos los que no recurren a Vos, especialmente por los masones”.
8. Bendición del sacerdote
9. Cántico de la MI u otro cántico mariano
10. Firma del certificado de inscripción a la MI.

ALABANZA A MARIA DEL PADRE MAXIMILIANO KOLBE

Concedeme alabaros, Virgen santa. Concedeme alabaros con todas mis fuerzas. Concededme que viva solo para vos y que para vos trabaje y sufra; que únicamente para vos me consume y muera. Concededme trabajar por engrandecer vuestra gloria. Concededme que os honre como nadie jamás lo hizo. Concededme que otros me superen en celo por veneraros y que difunda vuestra gloria más profunda y rápidamente, a la manera de una noble lucha, tal como lo desea Aquel que os elevó indeciblemente sobre todos los seres. Amén.

ORACIÓN PARA LA FIESTA DE SAN MAXIMILIANO KOLBE (14 de agosto)

Oh Dios, que a vuestro siervo san Maximiliano María, apóstol de la Inmaculada, lo llenasteis de celo por las almas y de amor al prójimo, concedednos, por su intercesión, trabajar generosamente por vuestra gloria y la salvación de las almas y tener el valor de asemejarnos a vuestro Hijo, incluso hasta en la muerte. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que vive y reina con vos en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

¡La vida, cada instante, la muerte, el lugar, la hora y cómo ésta me encuentre, por toda la eternidad, todo es vuestro, Inmaculada! Recibid todo en vuestras manos, como más os plazca.
San Maximiliano Kolbe          Fuente: https://militia-immaculatae.info/es/

-Milicia de la Virgen Inmaculada de Observancia Tradicional 

-San Maximiliano y la Medalla Milagrosa

kolbemedalla

Ver Consagración a la Inmaculada Concepción: Día 8 de Diciembre de 2.018, en el Eremitorio de Nuestra Señora de la Luz, Murcia. Milicia de la Inmaculada.  

 

MILITIA EUCHARISTIA

La semilla de Dios Padre está en nosotros

Ustedes Son Semillas ya Sembradas, Nosotros Somos Semillas que Dios ha plantado en este mundo para dar buenos frutos para la gloria de Él. Pero muchas veces no nos damos cuenta el potencial que tenemos y el privilegio que tenemos de Ser Semillas de Dios.

elsembrador

 

Política de cookies Al usar este sitio, usted acepta nuestros términos de uso y nuestra política de privacidad. Congregación de Fe a Jesús Eucaristía (Los Querubines de la Tierra)