“El inefable don de la Eucaristía explicado paso a paso” 10ª parte
Normalmente, en la Misa, se lee una lectura del Antiguo Testamento, u salmo después de la primera lectura, una lectura de la carta de un apóstol, o del libro de los Hechos, o del Apocalipsis, y un pasaje del uno de los evangelios. La lectura del Antiguo Testamento casi siempre tiene relación con el evangelio que se lee en esa celebración. Sabemos que todo el Antiguo Testamento es una preparación para la venida de Jesús, es el tiempo de las promesas, que se cumplen con la venida de Jesús. En cada celebración del domingo, o de una fiesta de precepto, la promesa, o lo que se dice en la primera lectura del Antiguo Testamento, se cumple en el evangelio que se lee en esa misma Eucaristía…Esta es la clave para entender, tanto la primera lectura como el evangelio, en el que se cumplo lo anunciado en esa lectura.