Homilía 25 de Noviembre

DOMINGO DE CRISTO, REY DEL UNIVERSO

Fuente: Don José Lozano https://pepelozano.blog/homilia/

Dn 7,13-14: Su dominio es eterno y no pasa.

Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nu­bes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, nacio­nes y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Sal 92,1ab.1c-2.5: El Señor reina, vestido de majestad.

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder. R
Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R
Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término.  R

Ap. 1,5-8: El príncipe de los reyes de la tierra nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios.

Gracia y paz a vosotros de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el príncipe de los reyes de la tierra. Aquel que nos amó, nos ha librado de nuestros pecados por su sangre, nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios, su Padre. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén. Mirad: Él viene en las nubes. Todo ojo lo verá; también los que lo atravesaron. Todos los pueblos de la tierra se lamentarán por su causa. Sí. Amén. Dice el Señor Dios: «Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso.»

Jn 18,33b-37: Tú lo dices: soy rey.

En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: – «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús le contestó: – « ¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?» Pilato replicó: – « ¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?» Jesús le contestó: – «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.» Pilato le dijo: – «Conque, ¿tú eres rey?» Jesús le contestó: – «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»

 

Homilía

Este es el último domingo del año litúrgico. Hoy celebramos la fiesta de Cristo Rey del universo. La primera lectura del profeta Daniel, anuncia la venida, a este mundo, del Rey de todos los pueblos, el que será reconocido por todos como rey. Lo mismo nos dice la segunda lectura cuando afirma que Jesús es el príncipe de los reyes de la tierra. También el salmo nos dice que Dios reina en el mundo. Y en el evangelio hemos escuchado como Jesús afirma que él es rey, aunque no como los reyes de este mundo, sino para ser testigo de la verdad, de esa verdad que Dios quiere revelarnos a todos.

Ser cristiano es reconocer a Jesús como su rey, ser consciente de que Jesús es el dueño de todo y también de nuestras vidas, el que lo gobierna todo, al que todos hemos de reconocer y obedecer. Nosotros reconocemos y respetamos a todas las autoridades del mundo, pero  siempre nos dejaremos guiar por la persona y las palabras de Jesús. Y si alguna vez tenemos algún cargo de responsabilidad, lo ejerceremos como Jesús nos dice y como Jesús lo ejerció: dando nuestra vida en servicio a todos y por amor a todos como la dio él, sin ningún interés, y sin aferrarnos al poder. Realmente todos tenemos responsabilidades en la vida. Somos responsables de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestro trabajo, de nuestros bienes… Todas estas cosas las realizaremos teniendo presente a Jesús, obedeciendo a Jesús y dejándonos llevar por él. Y trabajaremos siempre para que el mundo sea como él quiere, es decir, trabajaremos siempre, no por nuestro reino, ni por el reino de nadie, sino por el reino de Jesús, que es un mundo fundamentado en la justicia y en el amor, para todos. Y como en el mundo hay muchas personas que aunque no sean creyentes, trabajan por la justicia y obran movidos por el amor, nosotros colaboraremos con esas personas.

En el mundo en el que vivimos, hay muchas personas que están desengañadas de la política, porque ven los malos ejemplos de muchos que están metidos en el gobierno… Cuando la política, es luchar por los intereses de algunas personas o de algún partido, eso ya no es política, sino todo lo contrario. La verdadera política es luchar por el bien de todos, como lo hizo Jesús. Por eso Jesús quiere que nos metamos en la política, para hacer la verdadera política, para hacer el bien a todos. Y meterse en política no es sólo estar en un partido. El Papa dice que trabajar en la verdadera política, es la mejor obra de caridad que podemos y debemos hacer por la humanidad, trabajando por el bien común. Vemos claro que es muy importante que nos metamos en política como se metió Jesús, aunque no se afilió a ningún partido, y trabajemos por el bien de nuestro barrio, el bien de nuestro pueblo, el bien de nuestra nación y de todo el mundo. Venimos a la Misa a celebrar que Jesús entrega su vida por el bien de todos. Venimos a aprender a hacer política.

  • ¿Reconozca Jesús como mi rey y trato de seguirle y obedecerle?
  • ¿Me intereso por el bien de mi pueblo y de todo el mundo?
  • ¿Llego a comprometerme y a trabajar para que haya justicia en el mundo?

 

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